Consecuencias del cambio climático sobre la salud física y mental

Son muchos los factores que entran en juego en el cambio climático, pero cada vez existen más evidencias que demuestran que tiene un efecto directo sobre la salud de las personas.

Aunque, generalmente, las consecuencias del cambio climático más conocidos sean los que afectan al ambiente físico, cada vez existen más evidencias que demuestran que éste fenómeno tiene también un impacto sobre la salud humana, tanto la física como la mental.

Hay muchas condicionantes que entran en juego, por lo que es difícil saber la repercusión exacta que tiene el cambio climático sobre el ser humano. Uno de los condicionantes es donde viva cada persona y lo expuesta que esté en esta zona. Además, ciertas poblaciones como las personas mayores, los niños o las mujeres embarazadas tienen un riesgo mayor.

En general, algunos de éstos efectos son:

  • Consecuencias sobre la salud mental: Algunos fenómenos meteorológicos provocan estrés, y experimentar esta sensación a menudo puede suponer un empeoramiento de la salud mental.
  • Mayores tasas de cáncer: Una exposición mayor a elementos tóxicos provoca cáncer. Además, el deterioro de la capa de ozono hace que estemos más expuestos a los rayos UVA, por lo que aumentan las probabilidades de padecer cáncer de piel.
  • Diarrea, malnutrición y lesiones físicas: Desde la década de los 60, la cantidad de desastres naturales registrados mundialmente se ha triplicado. Estos desastres naturales tienen consecuencias directas sobre la salud física ya que pueden provocar hambrunas, sequías, empeoramiento de la calidad del agua, inundaciones, etc.
  • Más infecciones: Ciertas condiciones climáticas extremas facilitan la transmisión de enfermedades a través del agua, los insectos u otros animales de sangre fría. Por ejemplo la malaria es una de las enfermedades que está fuertemente influenciada por el clima.
  • Aumentan muertes por enfermedades cardiovasculares y respiratorias: Las temperaturas altas incrementan los niveles de sustancias contaminantes que empeoran las enfermedades cardiovasculares y respiratorias. Además, con éste tipo de clima crecen los niveles de polen y otros alérgenos.